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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Avaliación

Nesta derradeira sesión vimos como podemos avaliar nunha aula de inglés. É importante, á hora de avaliar, controlar tódolos aspectos.

En primeiro lugar, o profesor é quen debe ter todo ben plantexado e analizado, organizado. Debe presentar ó alumnado o primeiro día de clase que vai ser avaliado e que non, como vai ser avaliado, e quen o vai avaliar.

É preciso ter en conta tres aspectos:

1. O tipo de avaliación.

  •  Ten a ver con quen avalía. Neste aspecto a avaliación pode ser de tres tipos:
    • Auto-avaliación, se o alumnos se avalía a si mesmo.
    • Co-avaliación, se os alumnos se avalían entre eles.
    • Hetereo-avaliación se é o profesor quen avalía ó alumnado.
    • Ten a ver con cando avaliar. Así, pode ser:
      • Avaliación inicial. Con esta preténdese diagnosticar os coñecementos previos do alumnado.
      • Avaliación formativa. Realízase durante a aprendizaxe, serve para comprobar que a aprendizaxe está a ser efectiva e continua.
      • Avaliación sumativa. Esta realízase ó finalizar a aprendizaxe, serve para comprobar qeu se consolidaron as aprendizaxes.
    • Existen outros tipos de avaliación
      • Saberes (nivel) vs capacidades (competencias).
      • Norrmativa vs criterio.
      • Directa vs indirecta.
      • Subxectiva vs obxectiva.
      • Impresións
      • Holística vs analítica
    É necesario avaliar tamén a escritura e a oralidade. Para este cometido un profesor ou profesora pode servirse de varias ferramentas:
    • A folla de control
    • A grella de avaliación
    • A folla de observación
    Unha boa avaliación debe combinar varios aspectos de todos estes recursos. En ningún lugar debe centrarse nun so destes aspectos. Para máis información consultade este prezi.







    martes, 2 de diciembre de 2014

    In session

    Esta sesión ha sido bastante productiva al tocar los temidos temas de las programaciones y las oposiciones. 

    Hasta ahora habíamos visto muy por encima las programaciones en general y las unidades didácticas en particular. La verdad es que aun hay cosas que no me han quedado claras, pero el camino se hace al andar. 

    Si bien he entendido todo tiene o debería tener una programación, desde el ámbito más amplio al más concreto. Personalmente estoy de acuerdo en que todo debería estar planeado y no dejar nada al azar porque después pasa lo que pasa. Todos hemos tenido profesores que se saltaban la programación, que improvisaban, y en todos estos casos ha salido algo mal. Otros hacían lo mismo año tras otro, año tras otro. Esto tenía su parte buena, los repetidores eran los reyes del mambo porque ya estaban sobre aviso y sabían lo que iba a pasa; así tenían más posibilidades de aprobar.

    Muchos docentes han caído en el hastío de su puesto permanente. No se renuevan, no inventan, no se forman, no se reforman. Sin embargo, no hace mucho, un profesor me dijo algo (riendo) que me desanimó bastante:"Todos los nuevos entran con muchas ganas, pero al cabo de unos años se dan cuenta de que los esfuerzos son en vano y se acomodan como todos". ¿Es eso verdad? ¿Tanto mina a uno el ejercicio de la docencia? En mi opinión su rendición no viene dada por los alumnos, no han luchado en esta guerra constante, pero, allá llegaremos y lo veremos.



    Está claro que cuando entras en un centro como sustituto o sustituta la programación ya viene dada, ya que no da tiempo a crear una cuando te avisan con tan poca antelación. Sin embargo, creo que es privar al profesor de la parte más divertida de la docencia, programarlo todo y tenerlo todo claro a la manera de uno, con la propia creatividad de cada persona. 

    Pero para poder aspirar a esto, antes debemos pasar unas oposiciones. Unos exámenes que nos habiliten para la docencia permanente. Esos exámenes que todos aquellos profesores aburridos y sin garbo han aprobado. Claro que eran otros tiempos, pero pensar en ellos me da esperanzas, me hace pensar que no puede ser tan difícil. Sin embargo, esta expectativa se me presenta como un proceso arduo y aburrido para mí, y un negocio para muchos otros. Creo que lo divertido viene después.

    miércoles, 26 de noviembre de 2014

    So predictable

    Es una pena que el ser humano sea tan predecible. A pesar de nuestras capacidades tenemos que rendirnos a la biología. Hay una etapa para todo, y si esa etapa pasa sin haber reforzado ciertos aspectos del aprendizaje de lenguas, después es más complicado conseguir los objetivos.

    El aprendizaje de lenguas es un proceso complicado e interesante. Chomsky se preguntaba cómo a partir de recursos limitados de la lengua podemos llegar a utilizar recursos ilimitados. Chomsky creía que nuestra genética está programada para la lengua. Si bien no es totalmente cierto, parte de razón tenía. El ser humano empieza a escuchar lo que será su lengua o lenguas antes de nacer. Posteriormente aprende escuchando, induce las normas lingüísticas sin darse cuenta de ello y así es como se deberían aprender todas las lenguas, incluidas las extranjeras. Posteriormente estudia las normas, pero cuando ya ha aprendido a utilizarlas, de esta manera es más fácil, porque sabe aplicarlas y extraer ejemplos. La tendencia en lenguas extranjeras es estudiar la norma y aprender a aplicarla posteriormente. Se ha demostrado que siguiendo este proceso, los resultados han sido desastrosos; entonces, ¿por qué no cambiar el método?

    Ya antes de nacer comenzamos a construir y a llenar nuestro bucle fonológico. Tristemente, después de un año de nacer cerramos esta caja. La parte positiva es que todo fonema que hemos escuchado reiteradamente queda almacenado. Ya está formado nuestro registro fonológico.

    Durante los próximos años nuestro nivel de abstracción nos permite aprender sobre todo vocabulario que podamos relacionar con algo real. Los conceptos abstractos no los entenderemos. Así un niño puede saber lo que es un amigo, pero desconoce el concepto de amistad. En esta etapa todavía podemos aprender mucho de la fonética de una lengua extranjera ya que nuestros órganos son mucho más flexibles y nos es más fácil asimilar los modos de articulación. Así, desde el año hasta que tenemos seis es muy importante reforzar la fonología y el léxico. Todas estas ventajas tienen también su contra. Un niño aprende fácilmente, pero así como lo aprende también lo olvida. 

    Tuve una alumna de dos años y medio. Aprendía las palabras con una facilidad asombrosa, sin embargo cuando llegaba la siguiente clase, ya se había olvidado. Por ejemplo, si se aprendía una canción sobre los colores, en esa clase reconocía todos los colores de la canción. En la siguiente clase ya no se acordaba de nada, solo de la música, cantaba la canción inventándose las palabras. La clase siguiente se acordaba de la canción pero no relacionaba los colores de la canción con el correspondiente en la realidad. Finalmente, cuando se aprendía la canción había pasado un mes, no dedicado exclusivamente a ella obviamente, y aun así no relacionaba los colores que le parecían más complicados. Eso sí, en cuanto se lo recordabas lo cogía al vuelo inmediatamente, y no lo olvidaba, hasta la siguiente clase, claro.

    Hasta aquí la etapa gloriosa, a partir de los siete años nos volvemos más analíticos, comenzamos a aprender la gramática y a organizar el vocabulario. 

    A los diez años más o menos parece que nos volvemos viejos, perdemos muchas capacidades, como la de imitación o la plasticidad motora, esto quiere decir que ya no tenemos esa facilidad de aprender a pronunciar una lengua extranjera como en etapas anteriores. En esta etapa se empieza también a traducir; empezamos a notar una necesidad de saber qué significa todo en nuestra lengua, convirtiéndose en un filtro. A esta etapa se le llama el umbral fatídico, no podría haber nombre más apropiado.

    No es de extrañar pues que se haya llevado a cabo durante tantos años el método gramática-traducción, a pesar de que sea soporífero, tenemos la necesidad de entender la norma y saber que significa. Pondré un ejemplo: la semana pasada, con mis alumnos de once años, aprendimos las comidas, precisamente para evitar traducir, cada comida iba acompañada de su correspondiente dibujo. Aun así dos de ellos me preguntaros: How do you say... in Spanish?

    Esto es un craso error ya que mismo en nuestra propia lengua materna estamos en continuo aprendizaje. Si leemos un libro puede que en un párrafo no entendamos una o varias palabras, pero las sacamos por el contexto y, si las vemos reiteradamente, las interiorizamos. En este caso no nos preguntamos qué significa en otra lengua porque no tenemos referente. Cuando somos niños no entendemos todo lo que dicen nuestros padres, pero entendemos la idea general, y así los metemos en berenjenales tales como decir un secreto en voz alta aunque no entendemos que estamos haciendo algo mal. 

    A partir de los once años nos encontramos, pues, ya en nuestra etapa adulta, en cuanto a lo que aprendizaje de lenguas se refiere. En esta etapa las reglas gramaticales y el entenderlo todo se nos hace necesario, y sufrimos bloqueo cognitivo. Sin embargo, aparece el concepto de necesidad, sentimos que necesitamos aprender una lengua extranjera, por lo que puede ser un componente motivacional intrínseco importante, y, como profesores, debemos aprovecharnos de esto.





    lunes, 17 de noviembre de 2014

    Galego-portugués

    Sabemos que hay diferentes opiniones sobre lo que es la misma lengua con distintos dialectos o diferentes lenguas. 

    Hemos visto que, por ejemplo, en Suiza y en Alemania se hablan idiomas totalmente distintos pero se les considera la misma lengua, supongo que pensarán que son dialectos diferentes aunque no se parecen en nada, distan tanto como del holandés. 

    Hay más ejemplos sobre este peculiar fenómeno. En los países musulmanes todos dicen que hablan árabe, sin embargo hay un abismo entre el árabe de los diferentes países. Bien es cierto que poseen un árabe estándar, por así llamarlo, el árabe de la literatura, que, hablando por experiencia, casi nadie habla, pueden intentarlo, lo dan en el colegio, pero a mucha gente le cuesta hablarlo. En el mundo occidental, sin embargo, se piensa que todos hablan el mismo idioma. La misma situación ocurre con el chino, entre otros.


    Después está el curioso caso del gallego y el portugués. Hay palabras diferentes, hay estructuras gramaticales diferentes, pero es cierto que los gallegos y los portugueses y brasileños se pueden comunicar casi perfectamente usando sus propias lenguas. Entonces, ¿por qué las consideramos lenguas diferentes? La razón no creo que vaya más allá de la política, de un conflicto político. He conocido gente que ha estudiado el gallego como un dialecto del portugués, incluso he escuchado a un portugués explicando a dos españoles que el gallego es una lengua inventada a partir del portugués, he conocido estudiosos de la lengua gallega que defienden que el portugués es dialecto del gallego, ¿qué hacemos pues? Cada uno va a defender lo suyo, a esto se le llama comúnmente orgullo. ¿Es el gallego- portugués una solución? Personalmente, en las asignaturas que he estudiado y en las que me han obligado a traducir textos al gallego- portugués he visto que tiene y no tiene que ver con el gallego y con el portugués. Por lo tanto he llegado a la conclusión de que no hay una solución ideal, así que adoptaré una posición pasiva y diré que será mejor dejar las cosas como están.

    Primeras impresiones


    En esta primera sesión se trataron las nomenclaturas de las diferentes lenguas de los que uno/a puede hacer uso: lengua primera, segunda, extranjera, ambiental... Pues bien, una de las cosas que me llamó la atención fue la defensa o ataque de los términos lengua maternal vs lengua inicial. En mi humilde opinión, no creo que deba haber un conflicto entre ambos. Según he entendido, lengua inicial surge en oposición a lengua maternal ya que no siempre es la madre la que enseña una lengua. Personalmente creo que eso es totalmente cierto, pero no creo que la cuestión sea cambiar de nomenclatura sino cambiar el enfoque de la que ya hay. Por supuesto mi visión es muy filosófica y abierta a cualquier crítica, no espero que todo el mundo esté de acuerdo. Lanzo pues mi reflexión, ¿no podríamos interpretar lengua materna no como algo que enseña una madre exclusivamente sino como la lengua que da vida, ya que es la primera que hablamos y que nos permite comunicarnos con los demás? Después de ella vienen las demás, si hay suerte.

    Tampoco creo que pueda haber un conflicto entre si hay una sola lengua materna o puede haber más. Llama la atención, por lo tanto, que la interpretación habitual del bilingüismo sea el dominio perfecto de dos lenguas. Como bien se dijo en clase, muchas veces una persona en situación de bilingüismo no siempre tiene porque tener la misma competencia en todos los ámbitos. Vendrán más bien acompañadas de la lengua habitual de cada circunstancia. Así es común, por ejemplo, que gente que no sabe inglés recurra a ese idioma si está acostumbrada a leer e investigar sobre ciertas áreas en esa langua. Y digo inglés porque estoy pensando principalmente en el área de telecomunicaciones, en la que la mayor parte de la información está en inglés. Bien es cierto que esto no hace a alguien bilingüe, pero si estos casos ocurren con lenguas totalmente desconocidas, ¿cómo no ha de pasar cuando se tiene la capacidad de hablar dos?

    Llama también la atención que las instituciones quieran desligar a los hablantes con nivel C2 de una lengua de los hablantes nativos, es decir, dicen que tienen nivel C2, pero que eso no es nivel nativo, este nivel está por encima y no puede ser alcanzado por un hablante no nativo, cuando, como se ha comentado en clase, hay extranjeros que hablan mejor español que gente nacida y criada en España.